Señor Director:
La Subsecretaria de Prevención del Delito, Katherine Martorell, alertó sobre una persona que ha sido detenida y dejada en libertad 140 veces, añadiendo que las policías, los fiscales y los tribunales se culpan los unos a los otros. La ministra vocera de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, respondió criticando la liviandad de la acusación.

Celebramos el celo con que los tribunales defienden su independencia en el ámbito de sus atribuciones. Sin embargo, en un contexto en que todas las instituciones se encuentran cuestionadas, la Corte Suprema haría bien en abandonar un discurso de defensa gremial y adoptar un tono más colaborativo, incluso si sus actuaciones fueran jurídicamente impecables.
El caso denunciado por la Subsecretaria Martorell es inquietante.

Para bien o para mal, el ciudadano de a pie solo juzga los resultados del sistema penal y no distingue qué actor es el responsable.

José Miguel Aldunate / Juan Francisco Cruz

Observatorio Judicial