Señor Director:

Una gran diferencia separa al ministro Hugo Dolmestch del ministro Sergio Muñoz. El 2 de enero, el ministro Dolmestch señaló que “al juez no le está permitido por vía de Twitter hacer calificaciones de orden jurídico o incluso ideológico”. Al día siguiente, en un seminario sobre inversión minera, el ministro Muñoz señaló que el desarrollo de Chile no puede estar en manos de 50 proyectos de inversión privados y que es el Estado el que debe poner los “acentos” sobre los proyectos “que se deben cursar”.

Estas afirmaciones nos invitan a preguntar qué perfil de juez preferimos: ¿uno que llama a reservarse las opiniones políticas u otro que, a la primera oportunidad, presenta su parecer sobre el rol del Estado en proyectos de inversión? Sin lugar a dudas, en una institución donde la imparcialidad es su base, los dichos de Dolmestch representan fielmente la figura del buen juez. En cambio, las declaraciones del ministro Muñoz perjudican la confianza tanto de los ciudadanos como de los inversionistas.

Juan Francisco Cruz Salas
Observatorio Judicial