En un punto de prensa, el ministro del Tribunal Constitucional Iván Aróstica señaló que el punto central de la discusión constitucional sobre el “tercer retiro” es “qué tiene que hacerse para solucionar el problema de la gente”. Por otra parte, afirmó que “las discusiones de poder parece que sobran un poquito”. La verdad es exactamente la contraria. No es tarea del TC, como tampoco de los tribunales de justicia, resolver los problemas de la gente. Para eso contamos con autoridades políticas cuyo desempeño evaluamos mediante elecciones democráticas. La tarea de la Justicia -tanto constitucional como ordinaria- es hacer valer las reglas y compromisos que la sociedad ha hecho consigo misma. Dentro de estas reglas encontramos aquellas que distribuyen el poder entre los distintos poderes del Estado y de las cuales el Tribunal Constitucional debe ser su guardián. Sufrimos un socavamiento del Estado de derecho tan profundo que incluso los ministros de los tribunales se sienten presionados a formular declaraciones así de desafortunadas.

José Miguel Aldunate

Publicación: miércoles 28 de abril en diario El Mercurio.