El eterno sueño de lo justo

Las reformas judiciales propuestas por la Convención no son ni las más caras, ni las más urgentes. Sin embargo, son extremadamente caras. Puestas a competir con las reformas políticas y sociales, los políticos del futuro las pondrán a la cola irremediablemente. Bienvenidos al ensueño de lo justo, el somnoliento letargo del que nadie despierta.