Publicación: El Mercurio
Según el documento, en el que se analizan estadísticas de 2009 a 2021, aumentaron los casos donde hubo absoluciones y decisiones de no perseverar. Además, se incrementó el ingreso de causas por homicidio con imputado desconocido.
Más de una década de condenas, entre 2009 y 2021, analizó el Observatorio Judicial para determinar cómo ha evolucionado la persecución penal del homicidio, utilizando para ello las cifras de los boletines estadísticos que publica en su página web la Fiscalía Nacional.
Durante el período, los ingresos por este motivo aumentaron un 57%, detalla el análisis, y si en 2009 fueron 1.545, el año pasado se registraron 2.427. El documento precisa, además, que aunque representa en promedio el 0,13% de los casos que llegan al Ministerio Público, “es su violencia y creciente relación con el crimen organizado lo que exige analizar la eficacia punitiva contra este ilícito”.
“Podría pensarse que ese aumento es correlativo al aumento del delito”, se lee en el texto, pero al comparar esta cifra con los ingresos de los demás ilícitos “se aprecia un aumento relativo de los
homicidios a lo largo del tiempo”.
¿Qué sucede con las sentencias condenatorias de imputados? El informe precisa que las causas terminadas con una sanción —con imputado conocido— cayeron desde 72%, en 2009, a 56%, en
2021, lo que evidencia “una disminución de la eficacia punitiva”
(…)
A juicio de Juan Francisco Cruz, investigador responsable del estudio, este último hallazgo es el más
preocupante, “porque en las causas con imputado desconocido, en su totalidad son archivadas, o bien la
investigación no produce resultados satisfactorios para acusar”. Y añade: “En otras palabras, está creciendo el ingreso de homicidios donde el Ministerio Público ha mostrado ser limitado en la persecución penal”.