Una de las principales críticas al Ministerio Público («MP») es su estructura endogámica, a saber, la casi totalidad de los fiscales nombrados provienen de la propia institución. En una columna al Mercurio el ex titular del Ministerio de Justicia, Hernán Larraín, advertía la falta de renovación dentro del MP. El ex ministro entregó el siguiente dato: de 402 nombramientos sólo en cuatro ocasiones la persona electa provino fuera de la Fiscalía[1].
Al perecer esta cerrazón institucional ha dificultado la incorporación de nuevas prácticas o diseños institucionales que agilicen y perfeccionen la investigación criminal. Así como, un mayor control sobre el MP respecto al efectivo cumplimiento de una política criminal unificada, el control sobre las decisiones investigativas de los fiscales y establecer parámetros objetivos que permitan evaluar su desempeño.
Un dato que ilustra los problemas internos de gestión y control es que, durante los últimos años, pese a que el número de causas por fiscal ha decaído, la eficacia punitiva ha disminuido[2]. En este sentido, si el 2011 un fiscal tenía en promedio 2.193 causas, para el año 2019, antes de la baja en la delincuencia producida por la pandemia, dicha cifra se redujo a 1.852[3], es decir, un 16% menos. Sin embargo, esta disminución a la carga de los fiscales[4] no ha tenido correlato en la eficacia punitiva, la cual no ha logrado aumentar e incluso ha disminuido considerando el mismo período de tiempo.

Por tanto, una de las principales tareas del futuro fiscal nacional será poner orden y gestionar de manera más eficiente los recursos con que cuanta para que, al menos, recupere sus mejores índices de condenas. Si bien, es necesario una mayor dotación de recursos, ese hecho no puede ser una excusa para mejorar, en lo posible, los indicadores de desempeño del Ministerio Público.
[1] Un fiscal nacional para el cambio, Hernán Larraín. El Mercurio, 6 de noviembre de 2022.
[2] Por eficacia punitiva se entiende el porcentaje de condenas en relación con el total de tipo de términos de las causas que ingresan a la Fiscalía.
[3] El número de causas por fiscal se calculó dividiendo el número de ingresos anual por la dotación total de fiscales a diciembre de ese año, según los datos publicados por la Fiscalía en su portal de transparencia.
[4] La principal disminución de causas por fiscal es producto del reforzamiento del año 2015 que aumentó la dotación del MP en 122 fiscales.