Publicación: Emol
«Hay un exceso de vacantes»
En conversación con Emol, el director de Estudios del Observatorio Judicial y autor del mencionado documento, José Miguel Aldunate, comenta que hay al menos cuatro ministros que hoy no están operativos, por lo que se hace urgente que mantengan los procesos de nombramiento, independiente de la crisis que hoy se desató por el caso Audio. Esto, para garantizar el correcto funcionamiento de la institucionalidad y subsanar este «exceso de vacantes» de jueces.
Aldunate explica que si bien la figura del abogado integrante es útil para complementar las salas en casos excepcionales, hay una serie de complejidades asociadas, que están más bien dadas por cómo están definidas las normas actuales.
Una de ellas, es que se trata de abogados que son convocados a llenar las salas, pero que en su día a día ejercen en el mundo privado. «Son personas que por su profesión, tramitan intereses particulares, en eso no hay problema, pero en su rol de abogado integrante tienen que ejercer como juez, y para eso tienen que ser imparcial. Si bien para eso se establecen normas de inhabilidades, para algunos sigue sin ser suficiente«.
Asimismo, establece como dificultad que los abogados integrantes «no tienen una prohibición de participar en política, y muchas veces sus afinidades políticas son más abiertas que la de los jueces».
A ello, suma que si bien cuando se discuten los nombramientos en la Corte Suprema, los parlamentarios procuran que se establezcan equilibrios políticos para llenar las salas, en el caso de los abogados integrantes no hay una definición de qué sala integrarán, pues precisamente su figura está para los casos excepcionales. En ese sentido, no se puede saber «hacia donde decanta la posición de la Sala».
Todo esto genera que, en definitiva, el abogado integrante no sea una figura muy acorde con el rol que sigue la Corte Suprema. Pareciera que el modelo a seguir debiera ser el del TC, que tienen ministros suplentes», subrayó.
Con todo, Aldunate cuestiona que existe una tardanza y falta de gestión por parte del Ministerio de Justicia y la Segpres en acelerar la propuesta de los nombres frente a las vacancias que existen hoy para ministros en la Suprema. «Es cierto que estamos ante un Senado complicado para ratificar los nombramientos, pero el principal responsable para aunar voluntades, es el Ejecutivo, y me parece que están al debe», subraya.
«Con lo que está pasando con el caso Audio hay una tentación de paralizarlo todo, pero hay una necesidad institucional de la Corte Suprema de contar con estos nombramientos. Creo que más allá de lo que se resuelva para las acusaciones constitucionales y los ajustes que se hagan a los nombramientos a través de una reforma, es urgente que se nombren las vacantes pendientes», zanjó.