Noticias

Percepción ciudadana sobre el Poder Judicial

Desde 2016, la percepción ciudadana sobre la justicia civil en Chile ha mostrado un deterioro lento pero constante. En 2024, esta tendencia alcanzó su punto más crítico, con una puntuación de 0,60, la más baja registrada hasta la fecha.

¿Es positiva la percepción ciudadana sobre el Poder Judicial chileno? Una fuente relevante para analizar esta cuestión es el World Justice Project, un índice que evalúa la percepción de ciudadanos y expertos sobre el grado de adhesión de un país al estado de derecho. Este proyecto, que se elabora desde 2015, alcanzó en su edición de 2024 a 142 países y recogió la opinión de 214.000 personas encuestadas.

El índice de cada país se elabora ponderando una serie de factores clave: control del poder estatal, corrupción, transparencia, derechos humanos, seguridad y sistema judicial. Cada uno de estos factores se descompone en subfactores, a los cuales se asigna un puntaje que oscila entre 0 y 1. Un valor más cercano a 1 indica una mayor percepción de adherencia a los principios del estado de derecho por parte de la ciudadanía. Como referencia, en 2024 Dinamarca lideró el ranking con 0,9 puntos, mientras que Venezuela ocupó el último lugar con solo 0,26 puntos. Chile, por su parte, obtuvo un puntaje de 0,66, posicionándose entre los países con un nivel alto. No obstante, desde 2019, Chile ha experimentado una caída lenta pero progresiva en el ranking global.

Como mencionamos, uno de los factores evaluados por el WJP es el sistema judicial, un aspecto fundamental para entender la calidad del estado de derecho en un país. Este análisis es especialmente valioso porque descompone el sistema de justicia en civil y penal, permitiendo una visión más detallada y específica. Para cada categoría, el índice emplea indicadores que miden elementos cruciales como la independencia judicial frente al gobierno, la incidencia de intereses privados en los procesos judiciales, el nivel de acceso efectivo a los tribunales por parte de la ciudadanía, la presencia de discriminación en la administración de justicia y la capacidad del sistema para resolver conflictos de manera eficaz.

A continuación, mostramos los resultados principales sobre percepción ciudadana en Chile.

I. Justicia Civil

Desde 2016, la percepción ciudadana sobre la justicia civil en Chile ha mostrado un deterioro lento pero constante. En 2024, esta tendencia alcanzó su punto más crítico, con una puntuación de 0,60, la más baja registrada hasta la fecha, lo que posicionó al país en el puesto 47 de los 142 países evaluados. En comparación con 2023, Chile descendió seis posiciones en el ranking global.

Entre los elementos con peor evaluación en el sistema de justicia civil destacan aquellos relacionados con su eficacia. Históricamente, el factor con la puntuación más baja ha sido «La justicia civil no está sujeta a demoras irrazonables», con un promedio de 0,42, seguido por «La justicia civil se aplica de manera efectiva», evaluado en 0,59. En cuanto a la percepción de imparcialidad, preocupa el deterioro en la percepción de probidad del sistema. El factor «La justicia civil está libre de corrupción» ha mostrado un retroceso, pasando de su mejor puntuación en 2016, con 0,67, a 0,62 en 2024. Este cambio refleja un aumento en la percepción de corrupción dentro del sistema judicial civil. Otro aspecto llamativo es el factor «Las personas pueden acceder y costear la justicia civil», que ha caído de 0,74 en 2016 a 0,65 en 2024. Este descenso evidencia una creciente percepción de dificultades económicas y barreras de acceso para quienes buscan justicia en el ámbito civil.

II. Justicia Criminal

La percepción ciudadana sobre la justicia penal también ha experimentado un deterioro leve pero constante desde 2019. En ese año, el sistema obtuvo una puntuación de 0,57, mientras que en 2024 descendió a 0,54. En términos comparativos, Chile se posiciona en el puesto 48 de los 142 países evaluados, manteniendo la misma ubicación que en 2023.

En cuanto a la justicia criminal el WJP incluye tres instituciones: los organismo de persecución, los tribunales penales y el sistema carcelario. Es necesario tener presente esto, porque los elementos peor evaluados dicen relación con la persecución penal y la cárcel. En efecto, el factor «El sistema de investigación criminal es efectivo” posee una evaluación promedio de 0.37, mientras que el «El sistema penitenciario es efectivo en reducir el comportamiento delictivo” solo alcanza una puntuación de 0.32. En ambos casos Chile se encuentra bajo el promedio mundial que es de 0.43 y 0.41 respectivamente.

En lo que respecta a los subfactores que evalúan los tribunales penales, se observa un retroceso en la percepción ciudadana sobre la imparcialidad y la probidad del sistema. El subfactor «El sistema penal es imparcial» disminuyó de 0,60 en 2016 a 0,52 en 2024, mientras que el subfactor «El sistema penal está libre de corrupción» descendió de 0,73 a 0,67 en el mismo período.

Breves reflexiones

La percepción ciudadana constituye un elemento clave para la legitimidad y el adecuado funcionamiento de cualquier institución, incluido el Poder Judicial. Los datos proporcionados por el World Justice Project reflejan que, en Chile, la ciudadanía percibe al sistema de justicia como una institución estancada que, además, enfrenta un deterioro lento, pero sostenido.

Preocupante es la creciente percepción de corrupción en el sistema judicial, porque afecta la esencia misma de la función jurisdiccional. Esta percepción puede estar alimentada, al menos en parte, por escándalos públicos, como el denominado «Caso Audios», que han erosionado la imagen del Poder Judicial. Aunque es fundamental recordar que estas evaluaciones son percepciones y no necesariamente reflejan la realidad de los tribunales, sin embargo, parece un hecho el retroceso en la confianza pública sobre los tribunales.

Los jueces y demás actores del sistema judicial deben prestar especial atención a estas señales. La percepción ciudadana de probidad es crucial para fortalecer la confianza pública y garantizar que el Poder Judicial sea reconocido no solo por sus decisiones legales, sino también por su compromiso ético. Ignorar estas alertas puede profundizar el distanciamiento entre el sistema judicial y la ciudadanía.