Publicación: El Mercurio
El presidente de la Sala Penal del máximo tribunal, Manuel Antonio Valderrama, explicó que en 2025 se podría “asentar la jurisprudencia” que rechaza recursos de amparos y ratifica decretos de expulsión. La Sala Penal de la Corte Suprema experimentó un cambio en su jurisprudencia en materia migratoria en 2022, cuando comenzó a aumentar el rechazo de recursos de amparo para declarar ilegal y dejar sin efecto los decretos de expulsión, y ello se debería en gran medida a la nueva Ley de Migración y Extranjería de 2021, según el informe del Observatorio Judicial.
El presidente de la Sala Penal del máximo tribunal, Manuel Antonio Valderrama, explicó que en 2025 se podría “asentar la jurisprudencia” que rechaza recursos de amparos y ratifica decretos de expulsión. Entre los años 2018 y 2024, las cortes de apelaciones resolvieron 5.361 amparos, mientras que la Corte Suprema falló unas 923 causas por el mismo asunto. Y por la vía del amparo, los tribunales han dejado sin efecto cerca de 4.000 decretos, previo a la entrada en vigencia de la Ley N° 21.325. De estos, las cortes de apelaciones acogieron el 71% y el máximo tribunal falló un 81% a favor del inmigrante, consigna el estudio.
A los tribunales, en ese marco, se les cuestionó públicamente, entre otras cosas, por esta tendencia y por considerar al inmigrante como un sujeto especial de protección.
Uno de los aspectos importantes que modificó la nueva legislación fue establecer criterios más específicos, reglamentar en detalle la expulsión de migrantes que hubiesen ingresado al país de manera clandestina, estableciendo las causales y procedimientos, lo que ha llevado a una mayor uniformidad en las sentencias, «La ley limitó el margen de discrecionalidad de los jueces para evaluar la legalidad de la decisión”, dice el autor del informe, Juan Francisco Cruz.
Lo anterior significa que, en múltiples sentencias, “los jueces se están limitando a verificar si la administración ha cumplido con los requisitos establecidos por la normativa migratoria vigente”, agrega el investigador.
Cambios en la sala, alza de expulsiones