La casa de Allende

En conclusión, el Tribunal Constitucional tiene ante sí una oportunidad histórica para reafirmar su rol como guardián de la Constitución y del Estado de Derecho. Aplicar las reglas con claridad y firmeza no solo es una exigencia jurídica, sino una necesidad para fortalecer la legitimidad de las instituciones democráticas y restaurar la confianza ciudadana en el sistema político.