Cuando la justicia no basta

El caso ha servido para ilustrar la erosión de la autoridad judicial, el debilitamiento del derecho de propiedad y el riesgo de incentivar futuras tomas de terrenos. Todo ello indiscutiblemente cierto. Sin embargo, hay un aspecto sobre el que no se ha recalcado lo suficiente: cómo los tribunales son la peor instancia para solucionar problemas sociales, incluso—y esto es lo extraordinario—cuando tienen razón y fallan conforme al derecho, como en este caso.