Que sí, que no, que nunca te decides

Esta situación (entrar y salir de la prisión preventiva) revela algo más que desprolijidad procesal: deja en evidencia una jurisprudencia que carece de criterios claros sobre cuándo corresponde aplicar la medida cautelar más gravosa del ordenamiento penal. El resultado no solo vulnera derechos, sino que erosiona la legitimidad de los tribunales y expone a la justicia al escarnio público.