Publicación: El Mercurio
Una consecuencia de la tardanza es que “afecta la certeza jurídica de los proyectos de inversión”, dice investigador
Más de 100 días hábiles por sobre el plazo legal demoran en promedio los tribunales ambientales en dictar una sentencia, según un análisis del Observatorio Judicial. En el caso del Primer Tribunal Ambiental (1TA), el promedio llega a 209 días; en el segundo (2TA), a 155 días, y en el Tercer Tribunal (3TA), a 203 días. El plazo que establece la ley es de 30 días.
El informe concluye que hay dos factores que afectan en la demora de la redacción de sentencias: las prolongadas vacancias en la composición de los tribunales —el 2TA no cuenta con un ministro titular de ciencias desde julio de 2020, por ejemplo—
y una menor eficiencia interna. “Los datos indican que una gestión optimizada y un rol más activo de los ministros suplentes podrían mejorar sustancialmente el cumplimiento de los plazos legales”, señala Juan Francisco Cruz, investigador del Observatorio Judicial.
Uno de los cuellos de botella que identifican es en la redacción de los fallos, especialmente en aquellos con un tamaño mediano de fojas. “El problema no parece ser tanto el volumen de los expedientes, sino más bien en la gestión de causas de tamaño mediano, así como en la redacción misma de la sentencia”, dicen. Es más, en los tres tribunales se evidenció una baja correlación entre el número de fojas del expediente y el tiempo de dictación de la sentencia. Es decir, que causas con mucha información no se demoran necesariamente más en resolverse.
El «juez tipo»
Para comparar la productividad de los tribunales, el análisis definió como estándar a un «juez tipo», que tiene una capacidad de redactar cerca de tres páginas por día hábil. Como ejemplo, en 2025, los tribunales ambientales han redactado entre 1.088 y 1.837 páginas de sentencias.
En el 1TA solo el 2% de las sentencias han sido dictadas en el plazo legal de 30 días hábiles. En el 2TA esa cifra llega al 4% y en el 3TA, al 12%. Asumiendo que todos los jueces tuviesen la productividad del juez tipo, con los actuales nombramientos, estos porcentajes aumentarían sustancialmente, a 49%, 59% y 44%, respectivamente.
Sin embargo, los tribunales ambientales ya han disminuido los tiempos promedios de dictación de sentencias. Consultados por “El Mercurio”, el 1TA comenta que “ha incrementado su productividad en más de un 150% en la dictación de sentencias entre 2024 y 2025, en comparación con el período 2018–2023”. Han adoptado medidas como la planificación conjunta del trabajo jurisdiccional y la implementación de un Sistema de Gestión Documental.
El 2TA señala que entre 2023 y 2024 el plazo promedio se redujo en 27 días, gracias a medidas como robustecer el equipo jurisdiccional y redefinir las funciones del equipo de estudios.