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Entre expertos y exsupremos, la fórmula del sorteo para el máximo tribunal causa opiniones divididas. El exministro Pedro Pierry, cree que si bien la propuesta de plazos «está muy bien», el «sorteo es desaconsejable». Esto, porque «deja al Presidente de la República en una situación desmedrada (…) mejor sería que la quina quedara automáticamente nuevamente formada con el que resultó con más votos entre los no incluidos originalmente y que el Presidente sometiera otro nombre al Senado en los plazos fijados y así sucesivamente».
Por su parte, el otrora presidente de la Corte Suprema Milton Juica, ve en la reforma un sistema «más complejo que el actual». Y sobre el sorteo en el máximo tribunal cree que «sería lo mismo con más dificultades y con más mucho más complicaciones». En dicho marco, opina que «a mí me parecía mucho más objetivo el sistema en que la Corte Suprema hacía la quina y el Presidente de la Republica hacía el nombramiento, nada más». Y profundiza que «esto se echó a perder con la dictadura, con el nombramiento que fue totalmente político». Y recuerda que «antiguamente no había ningún problema porque los gobiernos cambiaban, durante seis años y eran distintas corrientes, cada uno tenía su derecho a nombrar a los ministros que le parecieran del caso. Ahora, con presidentes que duran 4 años no hay ningún inconveniente que ese presidente nombre a los que corresponda nombrar».
En tanto, Juan Francisco Cruz, director de Estudios del Observatorio Judicial, visualiza que el sorteo «es un mecanismo que permite aumentar al Senado el costo de rechazar un candidato sin argumentos de peso». Y desarrolla que «para el Senado no tiene ningún costo rechazar a un candidato. Más aún cuando actualmente
se requieren dos tercios para ratificar el nombramiento que manda el presidente. Ahora una minoría puede ejercer una fuerte presión en que para esa minoría no tiene ningún costo en justamente rechazar al candidato. Pueden haber razones, por ejemplo, políticas en el fondo, no porque el ministro o el candidato no tenga mérito sea idóneo».
Nota completa en El Mercurio, cuerpo C.