Defensa del profesional afirma que dichos de denunciante constituyen «amenazas» de su ex pareja.
En la página del Poder Judicial, el abogado integrante de la Corte Suprema Álvaro Vidal Olivares aparece concurriendo a conformar la 2ª Sala Penal el lunes 26 de agosto de 2024. Al día siguiente, el martes 27, hizo lo propio en la 4ª Sala Penal.
Pero para la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, donde hace clases de Derecho Civil, en esas fechas estaba cumpliendo una licencia médica extendida.
De acuerdo con un documento de la Vicerrectoría de Administración y Finanzas de la PUCV, el permiso se extendía desde el 21 al 28 de agosto de 2024.
Todos estos antecedentes son parte de la denuncia ingresada al Pleno de la Corte Suprema y ante las máximas autoridades del citado plantel universitario por C.A.E.E., expareja del académico y también abogada. «El escenario es reprochable en cualquiera de sus dos lecturas: si la supuesta incapacidad era real, el académico ejerció la función jurisdiccional en el máximo tribunal del país en estado de incapacidad certificada. Si no lo era, la licencia fue obtenida o utilizada para fines distintos de la recuperación, lo que agrava el reproche ético», dice la denuncia.
Vidal había sido propuesto por el gobierno pasado para incorporarse en forma definitiva a la Corte Suprema, pero en agosto de 2025 su candidatura fue retirada luego de que se hicieran públicas las querellas cruzadas con su expareja a raíz de un incidente que tuvo lugar el día 1 de julio de 2024.
La primera querella fue interpuesta el 25 de julio de 2025 por C.A.E.E. contra Vidal por los delitos de lesiones graves que, según ella, habrían ocurrido en el estacionamiento de un edificio de Las Condes, donde asistieron al cumpleaños de un amigo. Asegura que allí la tironeó de un brazo botándola al suelo, la arrastró y habría vuelto a agredir en el departamento de él, fracturándole un brazo.
A su vez, él interpuso la querella el 27 de julio de 2025 por amenazas condicionales. Según su versión de ese 1 de julio, C.A.E.E. cayó en forma accidental al suelo y fue ella quien lo agredió e insultó.
El abogado de Vidal, Lizandro Godoy, reaccionó ante la nueva denuncia señalando que «es una materialización más de sus amenazas, de hacer todo cuanto estuviera de su mano para perjudicarlo en caso de no acceder, primero, a sus exigencias afectivas y luego a las de carácter económico».
Pese a que se le prescribió medicación, reposo total e internación, esos días decidió concurrir a la Corte, y no excusarse, porque no deseaba que la situación por la que atravesaba trascendiera. Lo único que hizo fue comprometer su salud con tal de cumplir con sus deberes», dijo.
El director de Estudios del Observatorio Judicial, Juan Francisco Cruz, dijo ver en la última denuncia un conflicto de probidad. «¿Tiene o no licencia psiquiátrica? Si la tiene, lo que da cuenta de un escenario grave, no puede estar ejerciendo jurisdicción», comentó.