2025, ¿el fin de la opacidad judicial?

«Los hechos demuestran que la actual estructura judicial es incapaz de prevenir su captura por intereses externos e internos. Resulta imperativo avanzar en la reforma constitucional que hoy discute el Senado».
Corrupción en el Poder Judicial

La ocasión hace al ladrón, y mientras la Corte Suprema concentre el poder sobre nombramientos, administración y disciplina, existirán espacios para gestiones personales y redes informales.
¿Por qué no cayó Ulloa?

Cada vez que los tribunales deben salir de su función jurisdiccional para entrar en ese terreno se abren escenarios como este, donde la independencia judicial interna queda en entredicho.
Natalia Valdebenito

Lo obvio es que las restricciones a la libertad de expresión son excepcionales y deben estar expresamente fijadas por la ley. Así lo dispone la Constitución chilena, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que solo admiten límites en casos muy precisos, como las injurias, las calumnias o la incitación a la violencia. En ausencia de esas condiciones, incluso expresiones ofensivas o de mal gusto siguen estando protegidas.
Bendita lentitud

Ahora el Senado deberá decidir si mantiene o elimina esa atribución. Como se trata de una prerrogativa propia, lo más probable es que opte por conservarla. Pero el caso de Vidal ilustra cuán acertada fue la decisión de la Cámara de Diputados. Basta revisar la lista: el Senado ratifica a los consejeros del Banco Central, al Fiscal Nacional y al Contralor General. ¿Cómo se justificaría excluir de ese filtro precisamente a los ministros de la Corte Suprema, que encabezan uno de los tres poderes clásicos del Estado?
Lawfare

Lo que no se puede hacer —al menos, no honestamente— es invocar el lawfare como denuncia de un sistema judicial parcial, y al mismo tiempo usarlo como blindaje automático frente a cualquier acusación que afecte a los propios. No se puede clamar contra la impunidad de los poderosos y, a la vez, deslegitimar a los tribunales cuando la justicia alcanza a «mis» poderosos.
Que sí, que no, que nunca te decides

Esta situación (entrar y salir de la prisión preventiva) revela algo más que desprolijidad procesal: deja en evidencia una jurisprudencia que carece de criterios claros sobre cuándo corresponde aplicar la medida cautelar más gravosa del ordenamiento penal. El resultado no solo vulnera derechos, sino que erosiona la legitimidad de los tribunales y expone a la justicia al escarnio público.
Juventud, divino tesoro

Tal vez no haya traición más predecible que la del idealismo cuando se instala en el poder. Lo que fue rebeldía se vuelve complacencia; lo que fue crítica, cinismo. Y así, una generación que prometía renovar la política acaba replicando sus peores rutinas.
Reforma judicial: ¿nueva oportunidad perdida?

La reforma al gobierno judicial es un paso necesario hacia ese horizonte. Detenerla es insistir en un sistema que ya demostró no poder corregirse a sí mismo.
Injusticia y privilegio

Estas declaraciones dibujan una imagen inquietante: un Tribunal Constitucional que, para no ser “antidemocrático”, debiera abstenerse de aplicar las normas; que sus integrantes serían delegados políticos del Ejecutivo; y, lo más grave, que la Constitución no debiera regir de manera igual para todos, sino según la trayectoria o la identidad de quien es juzgado.